Las redes sociales y los servicios de internet, que han ayudado a reducir el mundo y conectar a millones de personas, también se han empleado en diversas ocasiones para difundir material sensible de personas. La educación es un pilar básico para que los más jóvenes, el grupo de población más vulnerable, eviten cometer atrocidades con la difusión de material pornográfico infantil, vídeos sexuales privados o, incluso, en ocasiones vídeos vejatorios. La rapidez en la eliminación de esas imágenes, como sucedió con la víctima de «La Manada», es importante. Porque el daño está hecho. Y cuando sucede las consecuencias son impredecibles.
De cara a combatir estas conductas, castigadas por ley, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha anunciado este viernes que prepara un protocolo de actuación para que las víctimas de violencia de género puedan dirigirse y obtener la tutela de derechos por parte del regulador español. Es una medida encaminada a eliminar en el menor tiempo posible la difusión y publicación en foros y servicios de internet los vídeos de abusos sexuales y vejatorios, que pueden vulnerar la intimidad y el honor de una persona.
En los últimos años acciones conocidas como «porno de venganza» -en donde se puede atentar contra la privacidad de las víctimas- también se han disparado, sobre todo entre usuarios jóvenes, con lo que, sumado a los abusos sexuales por parte de grupos, se ha convertido en una de las grandes preocupaciones del Estado. «Podemos conseguir, como hemos hecho en otros casos, que …