Publicado por: América Economía Tecno

Publicado en: 15/03/2019 07:46

Escrito por: Héctor Cancino

La semana pasada, la política demócrata estadounidense, Alexandria Ocasio-Cortez, sugirió que deberíamos estar emocionados acerca de la llegada de los robots. Que ellos nos harían más felices, es solo el sistema que necesita mucho trabajo, dijo.
Ahora, sin embargo, nos hemos topado con un estudio que revela que algunos de nosotros, los humanos, sentimos algo de ansiedad respecto a nuestros nuevos señores robots.
Investigadores de la Universidad de Cornell y la Universidad Hebrea de Jerusalén consiguieron que los robots y los humanos jugaran juntos algunos juegos.
Podemos imaginar que fue parecido a una sesión de unión corporativa. El único fetiche era si los investigadores podrían manipular cuan inteligente sería el robot. O quizas, pretendiera que fuera así de inteligente.

Los resultados fueron deprimentes.
Verán, esos humanos y robots estuvieron compitiendo por premios en efectivo. Y cuando los humanos empezaron a perder, hubo, como los investigadores lo pusieron, un “efecto de desaliento”.
Quizas Gary Kasparov sintió algo similar cuando se enfrentó a la máquina ajedrecista Big Blue. Esencialmente, eso sí, una vez que los robots empezaron a ganar, la gente empezó a intentarlo menos duro.
Los investigadores ofrecieron una conclusión dolorosamente humana para este dilema.
“Piensen en una cajera o un cajero, trabajado codo a codo con una máquina automática de check-out, o alguien operando un montacargas en una bodega, que también emplea robots de despacho, los cuales van al lado del operador”, dijo Guy Hoffman, profesor asistente en la Escuela Sibley de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial. “Mientras eso podría ...